El corcho

Acorde a la polémica en torno a la educación... en tiempos electorales se refresca el anhelo de una educación de calidad, incluyente, que realmente prepare al tesoro del pueblo: la niñez, para un futuro prometedor y, como ha pasado década tras década, ese anhelo dista de la realidad.
Hoy les comparto un relato que recibí por correo electrónico, espero les guste.
IMD

"El corcho" 
Cierto Supervisor visitó una escuela primaria. Una maestra estaba atrincherada atrás de su escritorio, los alumnos hacían un gran desorden; ¡el cuadro era caótico!

-Permiso, soy el Supervisor... ¿Algún problema?

-Estoy abrumada señor, no sé qué hacer con estos chicos... No tengo láminas, no tengo libros, la secretaría no me manda material didáctico, no tengo recursos electrónicos, no tengo nada nuevo que mostrarles ni qué decirles...

El inspector, vio un corcho en el desordenado escritorio, lo tomó y con aplomo se dirigió a los chicos:

-¿Qué es ésto?
-“Un corcho señor "... gritaron los alumnos sorprendidos.
-Bien, ¿De dónde sale el corcho?
-"De la botella señor. Lo coloca una máquina..." "del alcornoque... de un árbol"... "de la madera..." respondían animosos los niños.
-¿Y qué se puede hacer con madera?", continuaba entusiasta el docente.
-Sillas...", "una mesa...", "un barco! ". 
- Bien, tenemos un barco. ¿Quién lo dibuja? ¿Quién hace un mapa en el pizarrón y coloca el puerto más cercano para nuestro barquito? Y escriban a qué estado del pais pertenece.
-Y ¿cuál es el otro puerto más cercano? ¿A qué país corresponde? ¿Qué poeta conocen que allí nació? ¿Qué produce esta región?
¿Alguien recuerda una canción de este lugar?... Y comenzó una tarea de geografía, de historia, de música, economía, literatura, religión, etc.
   
La maestra quedó impresionada. Al terminar la clase le dijo conmovida:        
-Señor nunca olvidaré lo que me enseñó hoy. Muchas Gracias.
   
Pasó el tiempo. El inspector volvió a la escuela y buscó a la maestra. Estaba acurrucada atrás de su escritorio, los alumnos otra vez en total desorden...

-Señorita... ¿Qué pasó? ¿No se acuerda de mí?
-Sí señor ¡Cómo olvidarme! Qué suerte que regresó. No encuentro el corcho. ¿Dónde lo dejó?".

Cuando el maestro no tiene vocació
n, ¡nunca encuentra el corcho
!


Comentarios

Francisco M. dijo…
Me gusta, gracias.

Un saludo,
Francisco M.
Hada Saltarina dijo…
¡Qué fantástica historia! Sí, hace falta motivación para descubrir los recuros que existen fuera y en interior de cada uno.

Besos
Irlanda Mtz. dijo…
Gracias por sus amables comentarios. Hoy en México se celebró el Día del Maestro... ojalá cada vez más docentes encuentren el corcho :) Saludos cordiales.

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