De peatones y taxistas

Despierta la ciudad. Un ejército de mujeres y hombres, cual hormigas perfectas, desfilan alegremente por las vías -principales y alternas- llenando de color el paisaje. La sinfonía diurna comienza escucharse. Salones de clase abarrotados, centros laborales vivos.  Transcurre la vida citadina.

Se nubla la vista al pasar y detenerse en lo "oficial", en el dibujo confuso de la política. Resulta que tenemos municipios estáticos, estados inoperantes, congresos de fantasía. Lo peor: una sociedad harta... en el fondo no-sociedad.

L@s ciudadan@s somos como peatones del desarrollo, de la democracia. Avanzamos sin prisa, caminamos a paso lento. Aunque debiéramos correr todos juntos, nos frena el tedio, el desencanto. Pocos son los pasos en conjunto.

Los peatones confiamos -porque a veces no queda alternativa- en "taxistas". Políticos como taxistas a quienes se les invierte, dinero y tiempo, para que nos lleven a algún destino.
Como choferes de carro de alquiler, los políticos promedio tienen naturalmente dos limitantes: lo finito de su gestión y el tránsito general que puede dificultar su labor. No hablemos de su destreza para manejar ni mucho menos de su honesta vocación de servicio... si vemos meramente su desempeño es gracioso que se deposite en la política -partidista- la fe ciega de antaño, de un peligroso pasado en que se les veía como omnipotentes, casi magos.

El avance de la sociedad requiere peatones entusiastas, activos y responsables. Peatones cultos de la ley y dispuestos a cumplirla. Peatones amables, íntegros... en marcha. Sin menoscabo de los taxistas, entregados en cuerpo y alma a su importante labor, generosos, educados y comprometidos.

Ya seamos peatones o taxistas, no dejemos de avanzar. O mejor dicho: ¡Avancemos!

IMD

Comentarios

Ivan Alarcon dijo…
Excelente analogía, creo que muchas veces somos atropellados por estos taxistas, que parece que no les interesa el tránsito de los peatones sino llegar a su propio destino. Ojalá también hubiera más coordinación entre peatones y orientación para los taxistas...
Irlanda Mtz. dijo…
Así es Iván, la coordinación (o al menos el conocimiento y respeto hacia los otros) sería un primer y excelente paso. Saludos.
AIDA VENEGAS dijo…
Irlanda, primero que nada saludos, fijate que ayer me di cuenta de eso precisamente, en un acta que fui a levantar con el Lic. Herrera, ojala y todos los políticos fueran como los taxistas responsables y respetuosos te quiero
Arturo Rocha dijo…
Que bueno que ya están de vuelta en este 2012 usted y su pluma digital compañera. Siempre es bueno detenerse un poco a reflexionar sobre donde estamos y a donde queremos llegar, y que mejor que una analogía que sea fácil de entender. Ojala más personas practicaran el ejercicio de la reflexión. Te mando un saludo y un abrazo de oso para el frío.
Irlanda Mtz. dijo…
Aida: Muchas gracias por el tiempo que me regalas con tu cometnario, así como por tus palabras. Sin duda hay much@s polític@s que debieran fijarse más en los ciudadanos de "a pie". Un abrazo y mis mejores deseos para ti este año.
Irlanda Mtz. dijo…
Arturo: Gracias por tu mensaje, ya está de vuelta la pluma digital de esta pecosa. Saludos cordiales.
Araceli dijo…
ARACELI
CREO QUE SI PARTIMOS DEL RESPETO Y PONERNOS LOS ZAPATOS DEL PEATÒN Y LOS DE TAXISTAHACER LO QUE NOS CORRESPONDE HACER PORQUE LO AMAS HACER Y ESTAS CONVENCIDO DE ELLO RESPETANDO EL TRABAJO DEL OTRO PERO AL MISMO TIEMPO TENER ESA CAPACIDAD DE APORTAR PARA CRECIMIENTO. SALUDOS
Anónimo dijo…
Feliz Cumpleaños Pecosa, jajaja.
Que la pases mucho muy feliz, muy acompañada y muy amada.
Besitos
S.
Azucena dijo…
Hola!!

Excelente reflexión.

Creo que todos somos peatones que necesitamos de un taxista que nos lleve a algún lugar. Pero también todos somos taxistas en quienes se confía para que llevemos a alguien a su destino.

Si cada quien en su rol de taxista apuesta por el buen servicio a los demás, conducir apropiadamente y siendo justos, todo se puede cambiar.

Saludos Irlanda!!!!
ibso dijo…
Una vez me dijeron: "lo que dejes de hacer, se quedará sin hacer". Cada uno de nosotros, peatones o taxistas (o cualquier otro que transite por esta senda de la vida), tiene una labor que hacer. Del egoísmo, de la apatía, de la desilusión o de la codicia (o de sus antónimos), dependerá el resultado.
Me gustó esta metáfora. Como punto de partida para la reflexión esta muy bien.
Un saludo
ibso

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