Hacerlo bien

"Para hacer el bien, hay que hacerlo bien"
Una frase tan, aparentemente simple, puede significar toda una filosofía de trabajo.


Existen una serie de "lagunas" por la incapacidad de los gobiernos de atender adecuadamente a las necesidades de la población, en materia de educación, salud, alimentación, entre otras. Lo anterior es el motivo de que existan ciudadan@s comprometid@s que asumen una causa social como objetivo de sus labores.

El punto que quiero compartirles en esta ocasión, corresponde a un ámbito mucho más amable que lo gubernamental, me refiero a las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC por sus siglas), grupos de personas que se especializan en temas específicos de ayuda comunitaria.

Según el registro del gobierno federal (a través del Indesol), en México hay 15,133 OSC, de las cuales están activas 12,041, es decir, 376 organizaciones en promedio, por cada estado de la bella república mexicana, cifra considerablemente menor al promedio de otros países más desarrollados.

Este ejército de buenas voluntades trabaja constantemente, desde sus rincones, en silencio, atendiendo a personas y grupos que viven con grandes necesidades, personas en extrema pobreza, analfabetas, personas con discapacidad, indígenas, mujeres violentadas, niños en situación de calle...

Las organizaciones trascienden a los gobiernos, no obedecen a partidos políticos (salvo contados y lamentables casos) y se dedican a desarollar profesionalmente sus programas y servicios.

Ahora bien, hagamos juntos una reflexión: si a las autoridades se les paga por hacer (o des-hacer) lo que les fue encomendado, y nos entregan muchas veces resultados mediocres; en las OSC se necesitan mujeres y hombres capacitados, entregados, pero también con un perfil profesional que garantice un servicio de calidad.

Solemos pensar que todas las personas que colaboran en OSC son voluntarias, no es así. Hay personas que son remuneradas pues ofrecen conocimiento, experiencia y habilidades profesionales para la prestación de un servicio de calidad.

En otras ocasiones se piensa que "como son personas vulnerables (los beneficiarios) no es necesario mantener estándares de calidad en el servicio"... Porque sean personas en situación desventajosa ¿merecen un trato indigno? Tampoco.

Debemos "quitarnos el velo" al observar a la sociedad civil organizada. Se requieren profesionales, dispuestos a ingresar a las filas de este ejército invisible que multiplica, con amor y dedicación, la atención a los mexicanos que más lo necesitan. 
En la medida que aseguremos que todos los hijos de esta tierra azteca tengamos lo mínimo para salir adelante, podremos entonces soñar con más. Mientras haya hermanos que estén padeciendo hambre, enfermedad o desamparo, no podremos exigir desarrollo, menos si nos conformamos con exigirle al gobierno, sin aportar nuestra parte como ciudadanos.

Entendamos que "para hacer el bien, hay que hacerlo bien". No nos conformemos con la imagen mediocre que nos han heredado del país de nuestros sueños, anhelemos más.

Irlanda M.

Directorio de OSC ante el Gobierno Federal: Buscador de OSC de Indesol

Comentarios

Anónimo dijo…
Hola Irlanda, te agradezco compartas tus blogs.

Con sumo agrado y lentamente lo fui develando y coincido en múltiples aspectos con tu inquietud y propuesta.

Creeme que también aquí hemos intentado colaborar con las OSC a veces con éxito, otras con la mera satisfacción de la buena intención.

A seguir labrando el arduo camino.

Con afecto:

Noé.
Irlanda Mtz. dijo…
Gracias por darte el tiempo, por honrarme con tu lectura, amigo Noé.

Me agradan las coincidencias en temas como éste, y confío en toda tu experiencia desde diferentes ámbitos, para contribuir con esta causa.

Te mando un abrazo.

Irly

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