Hallazgo dominical...

Causalmente (No hay casualidades) encontré un cuaderno donde solía jugar a escribir versos. Lo empecé a hojear y, debo confesar, algunos recuerdos me causaron gracia, pues a la distancia todo se ve distinto.

Rescato un fragmento, se los comparto.


"Lo decidí".

Gritaré a la noche que me he perdido y no puedo encontrarme.
Mi cuerpo permanece a bordo: hueco, vacío.
Se extravió la graciosa bombita que llevaba en el pecho.
Tú la tienes. 
Has robado mi sangre, mis vísceras.
Ahora te amo con los huesos, blanca y honestamente.
Te regalo mi columna, haz con ella lo que quieras, échate a caminar.
Pero eso sí, a dónde vayas, llévame.













IMD 2004

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