La Justicia muere a las puertas del Gobierno

Que nuestra querida tierra, Chihuahua, se ha convertido en un sitio de duelo, no es novedad. Que a diario los chihuahuenses vivimos en la zozobra, con miedo, se ha vuelto cotidiano. Que los delincuentes entran y salen a su gusto de la cárcel, por la negligente inactividad de las autoridades, es de conocimiento público.

Las verdaderas dimensiones de la tragedia diaria se han ido desvaneciendo, hasta perderse en la negación, en la ceguera. 

Ante el doloroso asesinato de la Sra. Marisela Escobedo, quien meses atrás sufrió la cruenta pérdida de su hija de 17 años, Rubí Marisol Frayre Escobedo, surge nuevamente la herida, se asfixia el corazón de impotencia, de rabia y llanto.

Es imperdonable la pasividad de la justicia. Es incomprensible el proceder de los 3 jueces que dejaron libre al culpable confeso del crimen de Rubí: Sergio Rafael Barraza. Si cada actor hubiese hecho su trabajo con imparcialidad y sentido común, seguramente la cadena de tragedias para esta familia no hubiera llegado a tal grado. Incluyendo a quienes debieran procurar la aplicación de la justicia.

Que el sentimentalismo decembrino no nos robe la conciencia, los jóvenes exigimos paz. ¡Ya basta de muerte, de violencia y de atropellos! 

¿Cuántas muertes más deben ocurrir para hacer justicia? ¿Qué tan cerca necesitan sentir el dolor y la muerte para hacer su trabajo?

Chihuahua se muere, se desangra y no debemos dejarla morir.


Descanse en Paz Marisela Escobedo. Desde donde te encuentras envíanos tu fuerza, para no permitir que el dolor de tu lucha haya sido en vano.

Acción Juvenil Chihuahua

Comentarios

Anónimo dijo…
Consternación, impotencia, coraje, ante el cinísmo, ineptitud, hipocresía, corrupción, inmovilidad, de la caricatura de gobierno tan irresponsable que tenemos.
¡Qué descanse en paz la paz, la justicia y la esperanza de nuestro pueblo dolido y arrodillado a balazos!

Juan Salvador Gaviota, José el Soñador y María Magdalena de Chihuahua

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