Simbolismo deportivo

Hace unos días comenzaron los juegos olímpicos, inmersos en un ambiente de tensión social que ha sido debidamente cubierto por los medios de comunicación internacionales. Por el conflicto añejo de China con el Tibet. Por la incongruencia del reciente ataque ruso a Georgia.

China, sede de los juegos este año, es uno de los tigres o gigantes asiáticos modernos, que ha desarrollado potencialmente su economía y actividad productiva, sin embargo presenta dos caras radicales de una misma moneda.

La magnificencia de su historia, de sus costumbres, de sus vestigios.

La decadencia de una sociedad marginada por la explotación, por el autoritarismo, y en cierta medida la división.

Con más de mil trescientos millones de habitantes, 56 grupos étnicos diferentes reconocidos, se compone una sociedad multidisciplinaria, divergente en muchas ocasiones.

El control del Estado llega a tal grado, que por la explosión demográfica han tenido que adoptar una política de un solo hijo por familia, prefiriendo a los varones por su utilidad productiva. Lo cual ha ocasionado que los abortos sean muy frecuentes, en la búsqueda de un hijo varón, o en el caso de un segundo embarazo.

Queda de manifiesto el grado de complejidad que se impone cuando se trata de analizar a China, a sus habitantes, a su gobierno. Sin embargo durante estos días tendrémos los ojos del mundo sobre su territorio. Acompañados de la emoción y euforia olímpica.

Fue contundente el simbolismo desde la inauguración. Por un lado el público efusivo que abucheaba al diminuto presidente estadounidense, George Bush, a su llegada al "nido del pájaro". Por otra parte la emoción de escuchar un mariachi integrado por mujeres, cantando y tocando música mexicana mientras desfilaban las diferentes delegaciones de deportistas.

Deseo confiar que el espíritu deportivo sobrepasará las tensiones. Espero con todas mis fuerzas que la delegación mexicana figure positivamente, que no se sientan pequeños ante las grandes figuras y, que demuestren, con sencillez y humildad, de qué están hechos.

Espero ansiosa los resultados. Ojalá que en esta ocasión México destaque, no por el dopaje positivo, no por los berrinches de algún descalificado, sino por la grandeza de mexicanos valientes, olímpicos y paralímpicos que en sus hombros llevan a los otros 100 millones que los esperamos en casa.

IMD

Comentarios

Federico C. dijo…
Asi es, China es un baúl lleno de sorpresas, como lo son las culturas milenarias y no se diga con la enorme explosión demográfica.



Mis deseos son los mismos, pero agregaría que sean cuales sean los resultados que obtengan los atletas Mexicanos, siempre y cuando lo hagan entregando su mejor esfuerzo, los que estamos de este lado, principalmente los comentaristas deportivos y medios de comunicación en general, no los “sacrifiquen vivos”, porque aún se anida en mi pecho esa sensación que a la hora del disparo, del campanazo, de la fotografía final, etc. Cada uno de los que nos representa, estará dando todo lo mejor de si.



Las políticas públicas que una determinada población debe tomar, serán siempre impregnadas de sus propias necesidades, retos y obstáculos a vencer, nuestro país es uno de ellos; la marginación, la pobreza, los monopolios públicos y privados, la falta de financiamiento, la delincuencia, el peso del pie sobre el cuello que tenemos de Estados Unidos, pero ante todo las guerras intestinales, son obstáculos muy serios que debemos considerar.



Gobiernos e ideologías estuvieron, llegaron, se irán y volverán, pero mientras no llegue un verdadero liderazgo, salido de las filas de los necesitados, que enarbole las verdaderas causas del pueblo, seguirán los individuos con el lastre que les detiene ya no en su prosperidad sino en el vivir el día a día, al margen de la antigüedad del país o de los recursos humanos, técnicos y naturales que puedan tener.



¿Hasta donde llega todo esto? ¿Hasta donde cala ver niños muriéndose de hambre? ¿Hasta donde llega ver como los muy pocos tienen y despilfarran a manos llenas, mientras los MUCHOS, siguen careciendo de lo más indispensable?



Un abrazo enorme, y un beso tierno para usted.



Saludos

Entradas más populares de este blog

Entrevista con Dios (Parte I de II)

Ojos color sol

En un día gris...